

ETAPAS DEL DUELO
Aunque varios investigadores han establecido una serie de etapas del duelo, la verdad es que el proceso de aceptación de la pérdida de alguien y de reconstrucción de la vida, es netamente personal y subjetivo. No obstante, hay elementos comunes que sí pueden describir una serie de momentos por los que se va a pasar, por lo que conocerlos puede ayudar a comprender lo que sucede. Estos son:
1. La etapa de la confusión o el aturdimiento:
se da al enterarse de la muerte del ser querido. La persona parece no comprender del todo lo que acaba de suceder, esto puede durar unas horas o algunos días; en esta situación es común que la persona actúe de manera automática –como si estuviera anestesiada– o que incluso haga cosas de las que luego no se acuerde; otras veces pareciera que la persona no está presente, como si estuviera en otro planeta, abstraída o ensimismada. Todo esto es normal.
2. La etapa de la añoranza:
echar de menos al ser querido es la característica principal de esta etapa, que puede durar varios meses. Hay un sentimiento intenso y constante de querer recuperar a la persona perdida. Algunos sienten que la oyen, la ven o incluso la perciben cerca. En esta etapa suele manifestarse más la culpa o las recriminaciones de “si hubiera hecho esto o aquello, quizás...”. No obstante, cuando se dan cuenta de que esto no es posible, la desilusión y el dolor es mayor.
3. La etapa de la desesperanza:
la persona se enfrenta al hecho de que la pérdida de su ser querido es real. El poner los pies en la tierra trae frustración, ira, miedo y angustia ante un futuro incierto. Es común la alteración del sueño, la pérdida de peso o el tratar de evadir la realidad a través de otras actividades como el exceso de trabajo o con drogas y alcohol.
4. La etapa de la reorganización:
cuando la persona puede asumir y aceptar la pérdida, comienza a reorganizar su vida acorde con las nuevas circunstancias. Más o menos se da al año del deceso. Este es un recomenzar, donde se construye una nueva forma de enfrentar la vida
